El pasado 1 de septiembre se puso en marcha Aulkilagun, el programa de mentoría impulsado por la Federación Vasca de Baloncesto con el objetivo de acompañar a entrenadores y entrenadoras en su proceso de crecimiento, reflexión y mejora.
Aulkilagun nace con una idea clara: ofrecer un espacio de acompañamiento cercano, individualizado y útil para el día a día. No se trata de decir a los entrenadores cómo deben trabajar ni de imponer una determinada manera de entender el baloncesto, sino de ayudarles a analizar mejor su realidad, detectar necesidades, compartir inquietudes y desarrollar sus propios recursos para tomar decisiones.
Durante estos cuatro meses, desde septiembre hasta diciembre, las personas participantes estarán acompañadas por Yon González e Iñigo Núñez, mentores de esta primera edición. Cada uno de ellos realizará un seguimiento cercano de los entrenadores y entrenadoras asignados, adaptando el proceso a sus circunstancias, experiencia, categoría, club, equipo y objetivos.
Una de las claves del programa será precisamente ese carácter individualizado. No todos los entrenadores parten del mismo punto ni tienen las mismas necesidades. Algunos pueden querer mejorar la planificación de sus entrenamientos; otros, profundizar en la gestión del grupo, la comunicación con sus jugadores y jugadoras, el liderazgo, la metodología o la lectura de los partidos. También pueden aparecer dudas vinculadas a situaciones muy concretas de la temporada, y el objetivo será poder trabajar sobre ellas desde la experiencia real de cada participante.
Para Yon González, el papel del mentor debe entenderse ante todo como un acompañamiento. Su intención es escuchar, conocer el contexto de cada entrenador, compartir experiencias y generar espacios de confianza en los que se pueda hablar con tranquilidad sobre las dificultades que aparecen en el día a día. A partir de ahí, el trabajo consistirá en formular preguntas, analizar entrenamientos y partidos, aportar herramientas y ayudar a cada participante a desarrollar sus propios criterios.
Más que ofrecer soluciones cerradas, el objetivo es favorecer que cada entrenador sea capaz de observar mejor su práctica, cuestionarla, entender por qué toma determinadas decisiones y encontrar nuevas formas de afrontar los retos que van surgiendo durante la temporada.
El acompañamiento se apoyará también en situaciones reales. El primer paso será conocer bien a cada participante: dónde entrena, cuál es su experiencia, qué dificultades encuentra actualmente y en qué aspectos considera que puede seguir creciendo. A partir de esa primera toma de contacto se establecerán objetivos concretos y se irá construyendo un plan de trabajo adaptado a cada caso.
Durante el programa habrá reuniones periódicas, análisis de entrenamientos y partidos, reflexión sobre decisiones tomadas y seguimiento de los problemas o situaciones que vayan apareciendo. Además, se buscará mantener una comunicación continua para que el acompañamiento tenga sentido en el contexto real de cada entrenador y no se limite únicamente a momentos puntuales.
Por su parte, Iñigo Núñez destaca que el denominador común de todos los participantes es su inquietud por aprender y mejorar. Más allá de la edad, la experiencia o el club en el que trabajan, todos ellos han decidido formar parte del programa con la intención de seguir creciendo como entrenadores.
Desde su punto de vista, el acompañamiento debe construirse desde la humildad, la disponibilidad y la escucha activa. Cada entrenador tiene una visión propia del juego y precisamente el intercambio de diferentes perspectivas puede convertirse en una fuente importante de aprendizaje. Por eso, uno de los objetivos será crear un contexto en el que los participantes se sientan escuchados, atendidos y con confianza para plantear cualquier duda o inquietud.
El contacto será directo y continuado. Además de la comunicación habitual, se realizarán videollamadas periódicas para poder hacer un seguimiento más profundo de las necesidades de cada entrenador. La idea es que Aulkilagun no sea únicamente una sucesión de reuniones, sino un espacio en el que los participantes sientan que pueden recurrir a sus mentores cuando aparezcan cuestiones relevantes durante la temporada.
El programa contará también con momentos para compartir experiencias entre los propios entrenadores y entrenadoras. El aprendizaje no procederá únicamente de los mentores, sino también de escuchar cómo otras personas afrontan problemas similares, qué decisiones toman y qué dificultades encuentran en contextos diferentes.
Aulkilagun quiere ser, por tanto, un espacio de confianza en el que se pueda preguntar, compartir dudas, equivocarse, revisar decisiones y reflexionar sobre la práctica diaria sin sentirse evaluado. El mentor no actuará como juez ni tratará de establecer cuál es la manera correcta de entrenar, sino que acompañará a cada participante en su propio proceso.
De cara al final del programa, tanto Yon como Iñigo coinciden en que el objetivo va mucho más allá de adquirir conocimientos deportivos concretos. La intención es que los entrenadores y entrenadoras terminen estos cuatro meses con más herramientas, pero también con una mayor capacidad para analizar su trabajo, tomar decisiones con autonomía y entender mejor qué tipo de entrenador quieren ser.
Yon destaca especialmente la importancia de que los participantes desarrollen el hábito de reflexionar sobre lo que hacen, compartir experiencias con otros entrenadores y mantener la curiosidad por seguir formándose. Iñigo, por su parte, espera que todos terminen el proceso con la sensación de haberse sentido escuchados, atendidos y acompañados en un entorno de confianza.
Si al finalizar Aulkilagun los participantes tienen más recursos, mejores preguntas, mayor capacidad de análisis y todavía más ganas de seguir aprendiendo, el programa habrá cumplido una parte esencial de su propósito.
Con su puesta en marcha el pasado 1 de septiembre, Aulkilagun comienza así su primera edición como una nueva propuesta de la Federación Vasca de Baloncesto para seguir apostando por la formación y el desarrollo de sus entrenadores y entrenadoras, poniendo el foco no solo en los contenidos, sino también en el acompañamiento, la reflexión y el aprendizaje compartido.