El nuevo entrenador del junior masculino de Araberri valora el pleno de victorias en las cuatro primeras jornadas, pero insiste en mantener el foco en el trabajo y en la formación de los jugadores.

El junior masculino de Clínicas Physio Araberri ha comenzado la temporada con pleno de victorias. Cuatro partidos, cuatro triunfos y una propuesta ofensiva que le ha llevado a superar los 100 puntos en tres de ellos. Un inicio sobresaliente para un equipo que estrena entrenador esta temporada, Arkaitz Ozaeta, y que todavía se encuentra, en palabras del propio técnico, «en construcción».

Ozaeta ha aterrizado en el banquillo junior con ilusión y con una respuesta muy positiva por parte de sus jugadores. La adaptación, asegura, ha sido rápida. «Los chicos lo ponen muy fácil, tienen ganas de aprender, mejorar y crecer tanto individualmente como en equipo», explica.

Desde el primer momento, cuerpo técnico y plantilla han compartido una misma hoja de ruta. Aprender, trabajar y competir son los pilares sobre los que Ozaeta quiere construir el equipo. «Creo que conectamos muy rápido y muy bien. Vamos todos en la misma dirección», señala.

Los resultados no han tardado en llegar. Araberri abrió la temporada venciendo 85-106 a Loiola Indautxu, después se impuso por 137-40 a Miribilla y ganó 63-105 en la pista de Ordizia. Tres victorias contundentes antes de encontrarse con un escenario muy diferente frente a Baskonia.

El espectacular rendimiento anotador no es casual. Ozaeta quiere un equipo que juegue a un ritmo alto y que aproveche el potencial ofensivo de la plantilla. «Intentamos jugar lo más rápido posible, llevando rápido el balón al campo ofensivo. Eso nos permite tener más posesiones y generar más puntos. Tenemos un equipo muy bueno ofensivamente y estamos aprovechándolo».

Sin embargo, los marcadores amplios no modifican las exigencias del entrenador. Para Ozaeta existen una serie de principios que deben respetarse independientemente de la diferencia en el resultado. «Hay cosas que no son negociables, como las normas tanto en ataque como en defensa». Mantener la concentración durante los 40 minutos y exigir el máximo a sus jugadores es, para el técnico, una de las razones que explican el pleno de victorias.

Carácter para superar a Baskonia

La cuarta jornada puso a prueba al equipo de una manera distinta. Araberri derrotó a Baskonia por 83-79 en un encuentro mucho más igualado que los anteriores y en el que los locales tuvieron que reaccionar después de un mal comienzo.

«Aprendí que este equipo no se rinde», destaca Ozaeta. Araberri terminó el primer cuarto ocho puntos por debajo y tuvo que cambiar el rumbo del partido desde la defensa. «Sabíamos que, si queríamos ganar, teníamos que remar y apretar en defensa, y en la segunda parte se vio reflejado».

El técnico destaca especialmente la respuesta de sus jugadores ante un rival que les obligó a competir hasta el final. «No fue un partido nada fácil, Baskonia es un equipo con mucha calidad y, al final, tuvimos que tirar de orgullo y carácter para llevarnos la victoria».

Ozaeta ha llegado este año al banquillo junior, pero no pretende romper con el trabajo que ya se venía realizando en Araberri. Considera que el club cuenta con una estructura sólida sobre la que seguir creciendo. «He querido mantener el trabajo que se viene haciendo porque creo que se está haciendo bien». A esa base busca añadir sus propias ideas y la experiencia adquirida durante los últimos años, adaptándolas siempre a las características de la plantilla para desarrollar una identidad propia.

Ganar, pero también formar

Pese al gran comienzo y al liderato, el entrenador no pierde de vista que se encuentra al frente de un equipo junior. La formación de los jugadores continúa siendo una prioridad por encima de cualquier resultado.

«No podemos olvidar que estamos en categorías de formación. Más allá de ganar o perder, hay que pensar en la mejora de los chicos», subraya. El objetivo del cuerpo técnico pasa por combinar el crecimiento táctico del equipo con el desarrollo técnico individual de cada jugador.

Por eso, Ozaeta evita poner límites a un grupo que todavía está dando sus primeros pasos. Dos entrenadores nuevos, numerosos jugadores nuevos y apenas cuatro jornadas disputadas hacen que todavía quede mucho camino por recorrer.

«Aún tenemos muchísimo margen. Como les suelo decir, somos un equipo todavía en construcción», afirma. Por ahora, Araberri ha comenzado ganando y ofreciendo grandes sensaciones, pero su entrenador prefiere mirar hacia adelante sin marcar un techo: «No sabemos cuál es nuestro techo, pero ojalá podamos soñar con algo bonito».