La Selección de Euskadi U18 de 3×3 cerró su participación en Burdeos con un balance muy positivo tanto en categoría masculina como femenina. El torneo, organizado por BENNA, permitió a nuestros jugadores y jugadoras medirse a rivales diferentes, competir en un contexto internacional y seguir creciendo dentro de una modalidad que exige velocidad, autonomía y capacidad para tomar decisiones en muy poco tiempo.
Euskadi acudió a la cita con dos equipos masculinos y dos femeninos, ampliando así el número de jugadores y jugadoras que pudieron disfrutar de esta experiencia competitiva.
En categoría masculina, los dos conjuntos fueron creciendo con el paso de los partidos y uno de ellos consiguió alcanzar las semifinales. Natxo Gómez, entrenador del equipo masculino, destaca especialmente todo lo que supone enfrentarse a un contexto diferente al habitual.
“Más allá de los resultados, es una oportunidad para que los jugadores puedan enfrentarse a un torneo internacional, con rivales, nivel físico y ritmos de juego diferentes a los que están acostumbrados”.
El técnico considera que los dos equipos ofrecieron una buena imagen, mostrando capacidad para adaptarse a las diferentes situaciones que fueron apareciendo durante el torneo. La presencia de dos conjuntos tenía además un objetivo claro: dar cabida al máximo número de jugadores posible y ofrecerles una experiencia competitiva de alto nivel.
Uno de los equipos logró situarse entre los cuatro mejores. Un resultado que Gómez valora especialmente, aunque reconoce que en una modalidad tan rápida como el 3×3 los pequeños detalles terminan siendo decisivos.
“Nos faltó quizá un poco de experiencia en este tipo de torneos, saber gestionar mejor algunas posesiones y tener algo más de acierto y calma en los instantes decisivos”.
Para el entrenador, uno de los grandes aprendizajes de Burdeos ha sido precisamente descubrir las exigencias específicas del 3×3 y aprender a resolver situaciones ante jugadores con perfiles físicos y estilos diferentes.
Gran actuación de los equipos femeninos
La participación femenina dejó también grandes sensaciones. Los dos equipos confeccionados por el cuerpo técnico mostraron un nivel muy parejo y fueron capaces de competir ante rivales sénior y de mayor físico.
Además del triunfo conseguido en la categoría U18, las jugadoras tuvieron la oportunidad de medirse posteriormente a equipos sénior, dejando otra destacada actuación: uno de los conjuntos alcanzó la final, que se decidió en la prórroga, mientras que el otro terminó en tercera posición.
Joseba Lizarralde, entrenador de las chicas, destaca la capacidad competitiva mostrada durante todo el torneo.
“Hemos competido contra equipos con más físico que el nuestro y las chicas han competido de maravilla”.
Euskadi presentó dos equipos equilibrados. Uno de ellos estaba formado por las tres jugadoras nacidas en 2008 junto a una de 2009, mientras que el segundo estaba compuesto por las cuatro jugadoras de 2009. Para Lizarralde, los resultados demostraron que la distribución permitió mantener un buen nivel competitivo en ambos conjuntos.
Sobre las claves del rendimiento, el técnico señala especialmente la confianza y el juego colectivo.
“Tuvieron momentos malos, pero nunca dejaron de creer en ellas, jugando siempre en equipo”.
Más allá de los resultados, Burdeos ha servido también como una experiencia de formación y convivencia. Competir ante jugadoras mayores y físicamente superiores ha permitido al grupo afrontar situaciones diferentes, mientras que el propio formato 3×3 ha ofrecido un cambio de registro después de una larga temporada de baloncesto 5×5.
Lizarralde destaca también el componente humano de la experiencia, ya que varias jugadoras que apenas se conocían antes del torneo han podido crear nuevos vínculos durante estos días.
Burdeos deja así resultados, aprendizaje y una nueva experiencia internacional para los cuatro equipos de la Selección de Euskadi U18. Una oportunidad para competir, convivir y seguir desarrollándose dentro de una modalidad, el 3×3, con unas exigencias y características propias.