Con motivo del Día Internacional de la Mujer, que se celebrará este próximo domingo 8 de marzo, arrancamos una serie de entrevistas a mujeres referentes del baloncesto vasco. Durante toda la semana iremos dando voz a jugadoras, entrenadoras y directivas que forman parte activa de nuestro deporte.

La primera protagonista es Arantxa Sáez, presidenta del Ordizia y directiva de la Federación Vasca de Baloncesto.

Estar al frente de un club como Ordizia, explica, es “un orgullo y una responsabilidad enorme”. Para ella, el club va mucho más allá de la competición: “Ordizia no es solo un club, es pueblo, barrio, familia, formación y pasión. Estar al frente significa cuidar ese legado, abrir puertas y asegurarme de que cada jugador, jugadora, voluntario y voluntaria sienta que este es su sitio”.

Su paso a la presidencia no fue algo planificado, sino un proceso natural tras años vinculada al baloncesto desde múltiples roles: jugadora, entrenadora, directiva, madre y aficionada. “Si quiero cambios, tengo que estar donde se deciden. No fue un salto planificado, fue dar la cara por algo que quieres”.

Sobre la evolución del papel de la mujer en la gestión deportiva, Arantxa reconoce avances importantes: “Antes éramos excepciones, ahora somos muchas más, aunque todavía no suficientes”. Destaca que cada vez hay más mujeres en juntas y federaciones, pero insiste en que aún es necesario trabajar para que su voz tenga el mismo peso en la toma de decisiones.

Para que más mujeres den el paso hacia el liderazgo, lo tiene claro: “Referentes visibles, redes de apoyo y dejar de pensar que no estamos preparadas. Hay que normalizar que una mujer dirija un club o forme parte de una federación. Y también hace falta que los hombres que ya están en esos espacios abran hueco de verdad”.

De cara al 8M, su mensaje es directo y colectivo:
“Gracias, en plural y alto. A las jugadoras, entrenadoras, árbitras, delegadas, madres, directivas… sin nosotras esto no existiría. Sigamos ocupando espacio, con ilusión, orgullo y sin pedir permiso. El baloncesto vasco necesita nuestra mirada, nuestras ideas y nuestra forma de liderar”.

Esta es solo la primera de varias voces que iremos compartiendo a lo largo de la semana. Porque el 8M también se construye desde nuestras pistas, nuestros clubes y nuestras instituciones.