La fase de ascenso de segunda masculina vivirá este sábado una semifinal de alto voltaje entre Spirit Hotels Santutxu y What’s Up Barakaldo Salesianos. El partido se disputará a las 17:15 horas, en una eliminatoria a partido único que decidirá quién sigue adelante en la pelea por subir de categoría.
El segundo contra el quinto. Dos equipos que llegan a esta cita desde realidades diferentes: Santutxu, después de una liga regular muy sólida en la que firmó 19 victorias y solo 7 derrotas; Salesianos, tras lograr en la última jornada una quinta plaza que le dio el billete para esta fase.
El entrenador de Santutxu, Cristian Sánchez, reconoce que el equipo afronta el fin de semana con confianza después de quedarse muy cerca del ascenso directo.
“Con mucha ilusión y ambición. Quedar segundos ha sido un gran logro, pero sabemos que el ascenso se decide ahora. Veo al equipo con muchas ganas de competir. Hemos trabajado duro durante toda la temporada y llegamos con confianza, centrados en lo que depende de nosotros”, explica Cristian.
Enfrente estará un Salesianos que llega con la satisfacción de haber superado el objetivo inicial del curso. Ibai Mosteiro recuerda que la prioridad era asegurar la permanencia, por lo que estar ahora en la fase de ascenso supone un premio para el grupo.
“A nivel mental llegamos con una satisfacción enorme, ya que el objetivo de la temporada era mantener la categoría y entrar en la fase de ascenso ha sido un premio”, señala Ibai.
El técnico barakaldés admite que la temporada se ha hecho larga, aunque también subraya que este tipo de partidos cambian cualquier sensación física.
“A nivel físico notamos que la temporada se hace larga para todo el mundo, pero al final, al jugar este tipo de partidos, se te olvidan las lesiones o molestias y das el 100%”.
Santutxu ha construido su temporada desde la regularidad y el compromiso colectivo. Para Sánchez, la clave de ese rendimiento ha estado en el vestuario y en la respuesta de todos los jugadores cuando el equipo lo ha necesitado.
“Sin duda, el grupo. Hay un ambiente muy bueno en el vestuario. Tenemos una plantilla comprometida, que ha trabajado con seriedad en el día a día y ha sabido responder en los momentos difíciles. Además, tanto los jugadores del regional como los juniors que han participado han estado a la altura, especialmente cuando hemos tenido más bajas”.
El cruce llega además con un Salesianos lanzado anímicamente tras su victoria ante Bergara Soraluce por 83-87, un triunfo que le permitió asegurar la quinta plaza. Mosteiro reconoce que el equipo vivió aquella jornada con una mezcla de ilusión, tensión y euforia final.
“El equipo afrontaba ese partido con mucha ilusión, aunque sabíamos que necesitábamos una carambola para poder quedar quintos. Tras ver los resultados rivales y saber que entrábamos en fase de ascenso, fue un subidón moral. Afrontamos el partido de Santutxu con un subidón anímico bestial”.
Sobre la semifinal, Cristian Sánchez espera un encuentro exigente ante un rival que llega en buen momento y con argumentos claros para competir.
“Espero un partido duro y muy competido. Barakaldo es un equipo que castiga bien las transiciones y tiene talento en el uno contra uno, además de llegar en una dinámica positiva. Para nosotros será clave mantener la identidad que nos ha traído hasta aquí. Creo que se verá un buen partido de baloncesto”.
Mosteiro, por su parte, tiene claro qué necesitará su equipo para plantar cara al segundo clasificado de la liga regular.
“En mi opinión, la clave para poder disputar el partido al favorito será ser constante y hacer un partido perfecto los 40 minutos”.
La fase regular también ha dejado aprendizajes importantes en el conjunto barakaldés. Después de un curso con momentos buenos y otros más irregulares, Salesianos llega a la fase decisiva con una idea clara.
“Básicamente, ser competitivos hasta en los peores días y creer siempre en el trabajo que se estaba realizando”.
El premio final es grande. Para Santutxu, el ascenso supondría culminar una temporada de mucho trabajo y confirmar el crecimiento del proyecto.
“Sería el broche de oro a una gran temporada y una recompensa al trabajo de estos años. Para el club sería un paso importante, y para el grupo, algo muy merecido. Si llega el ascenso, lo disfrutaremos como se merece”, resume Cristian.
Para Salesianos, la posibilidad de ascender llega casi como una recompensa inesperada después de haber cumplido el objetivo principal de la temporada hace apenas unas semanas.
“Considerando que el objetivo principal de la temporada se logró hace escasas cuatro semanas, todavía estamos asimilando el tener la posibilidad de un ascenso, que para nosotros es sobre todo un premio, que viene de un trabajo que creemos bien hecho”, concluye Ibai.
Una semifinal a partido único, dos estados de ánimo muy altos y un mismo objetivo: seguir soñando con el ascenso.