El Baskonia se ha proclamado campeón de la Final Four Junior Masculina, poniendo el broche a una temporada prácticamente perfecta. El conjunto vitoriano, que ya había finalizado como líder de la liga regular con un balance de nueve victorias y una sola derrota, confirmó su superioridad también en el momento decisivo.
En la final, Baskonia superó a Fundación Bilbao Basket otro de los equipos más sólidos del curso, consolidando así un año de gran regularidad y rendimiento.
El equipo dirigido por Borja Gabilondo ha demostrado una gran solidez tanto en ataque como en defensa a lo largo de toda la temporada.
“El día a día ha sido la clave”
Tras el título, Borja Gabilondo destacaba el trabajo constante del equipo como factor diferencial:
“Sin ningún tipo de duda, el día a día. Creo que ahí es donde realmente se construye todo. Cada entreno, cada partido durante la temporada ha ido sumando para que el equipo llegara a este nivel justo en el momento importante.”
El técnico incidía en la continuidad del trabajo:
“No ha sido algo puntual, sino un trabajo constante desde el primer día.”
Gestionar el favoritismo
Baskonia partía como uno de los grandes favoritos tras su gran liga regular, pero el entrenador asegura que el equipo supo abstraerse de esa presión:
“No lo hemos enfocado desde la presión o el favoritismo. Hemos intentado no ponernos límites en ningún momento. El objetivo siempre ha sido ser un poquito mejores cada día.”
Una mentalidad que ha permitido al grupo mantenerse centrado durante todo el curso:
“Cuando te centras en mejorar y en el trabajo diario, todo lo demás pasa a un segundo plano.”
La defensa, clave en la final
En el partido decisivo ante Bilbao Basket, Gabilondo señaló el aspecto que marcó la diferencia:
“Nuestra defensa, sin ninguna duda.”
El planteamiento pasaba por controlar el ritmo del rival:
“Sabemos que somos un equipo que juega a un ritmo alto en ataque, pero para poder hacer eso necesitábamos controlar muy bien las situaciones de transición de Bilbao. Lo conseguimos y pudimos imponer nuestro ritmo.”
Una identidad muy definida
Más allá de los resultados, el técnico quiso poner en valor la identidad del equipo:
“Siempre lo digo: no es el qué, es el cómo.”
Una filosofía basada en la constancia y el esfuerzo:
“Hemos sido un equipo muy constante en querer más, seguir trabajando y no conformarnos. Perseverancia, humildad y no rendirse nunca.”
Un grupo con ambición de futuro
Por último, Gabilondo destacó el potencial del grupo y su proyección:
“No tienen límites. Más allá de lo buenos jugadores que son, hay un grupo humano increíble detrás.”
El entrenador también puso en valor el día a día del equipo:
“Son chicos con los que da gusto trabajar: cómo entrenan, cómo compiten y cómo disfrutan.”
Con el título ya en el bolsillo, Baskonia no se detiene:
“Aún nos queda el Campeonato de España, así que ahora toca seguir trabajando para intentar llegar lo más alto posible.”