La fase de clasificación de Segunda Masculina vivirá este fin de semana una semifinal de alto voltaje entre Araberri Basket Club y Cabarri Galvanizados-Unamuno. El partido se disputará el sábado a las 19:15, en una eliminatoria a partido único que decidirá quién estará en la final del 10 de mayo a las 16:00, con el ascenso a Primera como gran premio.

El tercero contra el cuarto. Dos equipos que han llegado hasta aquí después de una liga regular exigente y que ahora se juegan seguir vivos en la pelea por subir de categoría.

El entrenador de Unamuno, Oier Santa María, reconoce que la temporada no ha sido sencilla para los suyos. El conjunto bilbaíno terminó cuarto con 15 victorias y 11 derrotas, pero el camino hasta la fase de clasificación estuvo marcado por altibajos.

“Esta temporada para nosotros ha estado marcada por la irregularidad. Tuvimos un inicio malo en el que perdimos varios partidos seguidos y nos vimos lejos de los puestos de fase de ascenso”, explica Oier.

Sin embargo, el técnico destaca la reacción del grupo en los momentos más complicados. Unamuno fue capaz de cambiar la dinámica y meterse de lleno en la pelea por los puestos altos.

“A partir de ese momento se vio la mejor versión del equipo. Los jugadores supieron dar el máximo a nivel mental para darle la vuelta a la dinámica”, señala. “No ha sido una temporada fácil, pero estar en esta fase tiene mucho valor y nos hace evaluar la temporada de manera positiva e ilusionante por lo que queda”.

Enfrente estará un Araberri que acabó tercero, con 17 victorias y 9 derrotas, y que llega a esta Final Four después de un curso de crecimiento constante. Su entrenador, Chema Terreros, no esconde la satisfacción por lo conseguido.

“Todo un éxito”, resume Chema al valorar la temporada.

El técnico recuerda que Araberri ha vivido un cambio importante esta campaña, tanto en la plantilla como en el cuerpo técnico. Un grupo joven, con jugadores nacidos entre 2001 y 2007, muchos de ellos formados en la cantera del club.

“La mejora ha sido constante durante la temporada. Muchos componentes del equipo no tenían experiencia en esta competición, como yo mismo. Así que llegar a disputar esta Final Four es toda una satisfacción para todos”.

La semifinal tendrá además un ingrediente especial: Unamuno y Araberri ya se vieron las caras en esta misma fase la temporada pasada, con victoria para el conjunto gasteiztarra. Oier Santa María lo tiene muy presente.

“Ya nos enfrentamos a ellos el año pasado en esta misma fase. Aquella vez nos eliminaron y tenemos ganas de que este año sea diferente”.

El entrenador de Unamuno espera un encuentro abierto, con ritmo y alternativas, pero también advierte de que en este tipo de partidos los errores se pagan caros.

“Espero un partido con mucho ritmo por parte de los dos equipos. Una de las claves será ver qué equipo consigue llevar el tempo del partido. El intercambio de golpes creo que nos gusta a ambos equipos, pero será muy importante minimizar errores”.

Desde Araberri también miran a los precedentes, aunque Chema Terreros prefiere ponerlos en contexto. Unamuno ganó los dos partidos de liga regular, pero el técnico araberrista cree que su equipo ha evolucionado mucho desde entonces.

“Esperamos que no se repitan los resultados numéricos de los dos partidos de liga regular”, comenta entre risas. “El primer partido contra Unamuno nuestro equipo estaba recién aterrizado y no estábamos preparados para la competición. En cambio, el partido de la segunda vuelta en La Casilla fue muy disputado”.

Para Chema, la experiencia puede ser uno de los factores diferenciales de la eliminatoria.

“Existe una clara diferencia de experiencia entre ambos equipos y creo que esa será una clave. Tenemos que minimizar esa diferencia en este tipo de partidos de eliminación”.

Aun así, Araberri tiene claro el camino que quiere seguir: defensa, sacrificio y velocidad.

“Otra clave es que seamos capaces de jugar a lo que queremos jugar: trabajo y sacrificio en defensa y, en ataque, juego alegre y dinámico”.

Oier Santa María también pone el foco en la defensa. Para Unamuno, el rebote y la solidez atrás serán fundamentales para poder correr y encontrar buenas situaciones ofensivas.

“Será muy importante estar cómodos desde la defensa. Si somos capaces de controlar el rebote, creo que podemos sacar situaciones fluidas en ataque que nos permitan anotar”.

El entrenador de Unamuno confía además en el poso competitivo de su plantilla, con varios jugadores acostumbrados a disputar fases de ascenso.

“Tenemos un núcleo de jugadores que ya acumulan varias fases de ascenso como grupo. Espero que en los momentos difíciles nos sirva esa experiencia para poder controlar el partido”.

Araberri, por su parte, llega como uno de los equipos más anotadores de la liga, superando los 2.000 puntos a favor durante la fase regular. Sin embargo, Chema insiste en que el ataque nace desde el esfuerzo colectivo atrás.

“A pesar de esos números, nosotros basamos nuestro trabajo desde la defensa, el sacrificio y el esfuerzo colectivo. Esto nos da posibilidad de salir con confianza al ataque, con ritmo, y la juventud nos da velocidad”.

El técnico también destaca la importancia del desarrollo individual de sus jugadores, especialmente en el tiro exterior, y espera que el equipo no se vea condicionado por el miedo al fallo.

“Esperamos poder implantarlo en estos posibles dos partidos más, y que no nos pese el error si aparece en la anotación”.

El premio final es enorme: una plaza de ascenso a Primera. Para Unamuno, conseguirlo sería un impulso para todo el club.

“Sería una alegría y, sobre todo, un impulso y una motivación para la cantera por lo que supone tener al primer equipo en la primera categoría autonómica”, afirma Oier.

Para Araberri, el ascenso tendría un significado que va más allá de lo deportivo. Chema Terreros lo vincula directamente con la historia y el modelo formativo del club.

“No es solo un objetivo deportivo, es el resultado de muchos años de trabajo, formación y compromiso con nuestros jugadores”.

El técnico reivindica la identidad de Araberri y el papel de todos los que han formado parte del club durante más de tres décadas.

“Somos historia viva y también futura del baloncesto vasco y nacional. Por los que estuvieron, por los que están y por los que vienen, ¡Aúpa Araberri!”.

Con la experiencia de Unamuno, la juventud de Araberri, el precedente del año pasado y el ascenso en el horizonte, la semifinal llega cargada de argumentos. Solo uno podrá estar en la final.